thumb1


Nicolás García Uriburu y la coloración del Gran Canal

Venecia en clave verde - cierra el 30/09


MNBA Museo Nacional de Bellas Artes Av. del Libertador 1473 Inauguración: Viernes 29 de junio, 19hs El MNBA presenta la exposición “Venecia en clave verde. Nicolás García Uriburu y la coloración del Gran Canal”, del 29 de junio al 30 de septiembre, en las salas 39 y 40. La muestra conmemora los cincuenta años de la intervención del artista argentino en las aguas de Venecia, el 19 de junio de 1968. “Nicolás García Uriburu es un referente fundamental del land art y, a la vez, un pionero de la conciencia ecológica, que formuló con el lenguaje de la acción artística”, sostiene el director del Bellas Artes,  Andrés Duprat. “Tiñiendo las aguas de los canales de Venecia durante la Bienal de 1968, proponía una doble lectura en un solo gesto: al restituir su coloración denunciaba la actividad humana que trastoca la naturaleza volviéndola un artificio inútil. Por otra parte, lo disruptivo de la acción, que se realizó en forma clandestina, sin amparo de las instituciones, ponía en cuestión el sistema de las artes, acorde al espíritu de la época”, agrega.   La exhibición, curada por Mariana Marchesi −directora artística del Museo−, se concentra en el período de 1968 a 1974, y reúne serigrafías, fotos intervenidas y piezas documentales referentes a la coloración de 1968 y otras coloraciones históricas, así como un selecto grupo de pinturas realizadas en esos años.   En el marco de la XXXIV Bienal de Venecia convulsionada tras los sucesos del Mayo Francés, García Uriburu llevó a cabo una acción artística que, con el tiempo, marcaría un momento determinante de su carrera. Con la coloración del Gran Canal –enmarcada dentro las tempranas manifestaciones de la performance y del conceptualismo–, el artista argentino reflexionó sobre el rol de la pintura y las alternativas estéticas de la vanguardia, que abogaba por la fusión del arte con la vida.   Tras algunos meses de investigación, optó por utilizar una sustancia fluorescente para teñir las aguas, dado que reunía las condiciones visuales y medioambientales necesarias: inofensivo para la flora y fauna, colorante verde y uniforme. Esta iniciativa fue el origen de las numerosas intervenciones en la naturaleza que el artista desarrolló en distintas aguas del mundo –en Buenos Aires, París, Bruselas, Londres–, y que marcó la dirección de sus obras posteriores, siempre signadas por su preocupación por el medioambiente.


Documento sin título